martes, 21 de junio de 2011

Esta vez el viaje fue largo, pero cuando la puerta se abrio, estuve frente a un lugar rocoso y amplio, como en la cima de una montaña, como si la estacion del tren estuviera incrustada casi en la cima. estaba con un uniforme escolar y me vi convertido en un niño, la historia se hacia similar. hacia abajo habian andenes organizados como grandes escalones para llegar a la base de la montaña donde se veian niños corriendo por una especie de campo o patio. hacia mi mano derecha habia una especie de edificio viejo que suponia un camino hacia este lugar pero preferi saltar los andenes para llegar al patio, es extraño porque senti como si estuviera modificando una especie de guion. Una vez habiendo saltado cada nivel, llegue al patio de este colegio donde todos me miraron extrañados porque mi uniforme estaba sucio y lleno de tierra. Todos sabian donde ir pero yo no sabia que debia hacer, hasta que alguien me coge de la oreja y me lleva a la oficina de uno de los profesores. Habia llegado tarde y de una manera poco ortodoxa.

Me castigaron limpiando un salon, donde si guardaba silencio podia escuchar los sollozos de una niña en un salon contiguo. Luego de sucumbir ante la curiosidad, abri la puerta y encontre una niña sentada en una silla de ruedas. Su cabeza era desproporcionada.

jueves, 2 de junio de 2011

En cada estación.

Para llegar al punto de encuentro del grupo de los oniricos espero en una plataforma elevada un tren que pasa cada cierto tiempo. Veo a lo lejos carteles que informan su itinerario pero los simbolos expuestos son a primera vista incomprensibles, pero de alguna manera doy por entendido el significado y planifico mi rutina. El tren en cada estacion abre las puertas y deja entrar el sol, entre cada estacion no hay sonidos ni luces que entren por las ventanas, solo un vacio que puedes observar desde la ventana que esta junto a tu asiento. Ya conozco el camino, se quienes entraran en cada estacion, inclusos algunos son del grupo de los oniricos pero permanezco interesado en algun libro con simbolos incomprensibles y me cuento una historia a mi mismo para entretenerme. Luego en un momento el tren empieza a descender lentamente y escuchas el golpeteo mecanico habitual de un tren con las vias, pese a que seguimos suspendidos en el vacio. Atravesamos una nube donde acaba la luz y entramos en la oscuridad absoluta de los tuneles. Las puertas se abren y entran mas pasajeros sin rostros, pero mi vista trata de mantenerse quieta en el libro de simbolos incomprenssibles hoja tras hoja asumiendo historias, los sujetos se paran frente a mi a esperar, como yo, que la puerta se abra en su respectiva estacion de destino.