una profecía más
sueños recurrentes... Liga de Oníricos.
martes, 31 de enero de 2012
a enero...
a enero lo deje olvidado en el asiento trasero de un taxi, y me comprare un mes nuevo, para volver a dejarlo olvidado...
miércoles, 11 de enero de 2012
La diferencia entre sueños y recuerdos
Una de las cosas que me advirtieron los oníricos es tener cuidado en revivir experiencias, pero a veces en unas de esas bajadas de los vagones no puedes evitar reconocer algun lugar, algun evento, las cosas son las mismas y existe un tufillo de familiaridad en la fluidez de los eventos.
Estoy en mi uniforme escolar hablando con dos personas, que ahora empiezo a recordar, un evento sin importancia tal vez, pero con lo que aprendido ahora tal vez pude haber hecho algo. Recuerdo que lo vi pasar, con una mirada decidida, poco comun en chicos de esa edad que yo conocía, tenemos 13, el tenia una edad indefinida, ya recordaba, iba a golpear a un indefenso, tal vez por diversión, tal vez por frustraciones familiares, tal vez el mismo era victima de violencia en casa, quien sabe? pero lo iba a hacer, era esa mañana en la que ninguno hizo nada, en que vimos que sucedio y nadie dijo nada.
Esta vez era diferente, me sentia sin miedo, grande, tal vez era una confianza obtenida por la particularidad del sueño, del color comun en las paredes, en la velocidad de mis movimientos. Esta vez pude moverme y dejar lo que estaba haciendo para acercarme y hacer algo. Lo intercepto en el camino y me le pongo en frente, le sonrio casi con los ojos cerrados y rodeo mi brazo sobre sus hombros - se lo que vas a hacer... - y le sugiero caminar en otra direccion y accede con una mirada confundida. Entramos a un hall y subimos una escalera amplia hasta un punto ciego entre dos pisos. Pasaban pocas personas sin rostro y yo actuaba siempre con una sonrisa.
- se lo que vas a hacer... - le dije manteniendo mi actitud.
- Pareces otra persona- me dijo, - así no eras -
- Lo soy, te diste cuenta en el momento que puse mi mano en tu hombro y sabes?... no te tengo miedo... - deberias...-
Fue donde vi el aire surcar el color uniforme de la pared frente a mi pero habia esquivado el primer golpe. vi de nuevo su mirada furiosa y me tomo del el cuello y me empujo contra la pared y empezo a golpearme repetidas veces, esa invunerabilidad que se respira en los sueños se esfumo, no sentía dolor , mi cuerpo estaba paralizado en terror. Luego lo que recuerdo es mucha sangre en el suelo junto a mi cuerpo que empezaba a esparcirse hasta alcanzar los escalones inferiores, el ya no estaba. Recuerdo haber visto pasar a un par de sombras por el pasillo pero se alejaron asustadas asumo, yo, mirando el techo, trataba de levantarme sin fuerzas, y lo unico que atinaba a hacer es tocar la sangre del piso y mirar como se deslizaba por mis dedos. recuerdo que paso una niña que me miro con indiferencia y antes de irse dijo - eso te pasa por cabrito - y se alejo. Permaneci en el suelo por un buen tiempo sintiendo una enorme presion sobre mi cuerpo que me empujaba hacia el suelo. Siento la sangre en mi boca, siento los dientes de enfrente flojos pero no siento dolor, solo miedo y de pronto se acercan dos chicas sin rostro, casi identicas y me cubren con toallas. en todo momento estuve conciente que estaba en un sueño, pero por un segundo, mientras estaba ahi abajo pense que habia alterado la realidad, que despertaria en otro lugar y que todo seria diferente, que el que fue golpeado brutalmente habia sido yo y no otro chico. Finalmente despierto casi de inmediato, sin ese intervalo que nadie recuerda, sintiendo aun la presion como una bola encima mio, mis brazos no tienen fuerza, mis dientes de enfrente se sienten diferentes (pero no estan flojos) casi podria sentir la sangre en mis manos, levanto mi mano y siento la punta de mis dedos, que esta vez no tienen sangre. reviso con la mirada los muebles alrededor, nada ha cambiado, todo sigue igual, pero se que en algun nivel el terror quedo ahi, aunque haya sido un sueño y me levantare y seguire mi rutina como todos los dias sabiendo que pude haber hecho algo para evitar que alguien sienta ese terror.
- se lo que vas a hacer... - le dije manteniendo mi actitud.
- Pareces otra persona- me dijo, - así no eras -
- Lo soy, te diste cuenta en el momento que puse mi mano en tu hombro y sabes?... no te tengo miedo... - deberias...-
Fue donde vi el aire surcar el color uniforme de la pared frente a mi pero habia esquivado el primer golpe. vi de nuevo su mirada furiosa y me tomo del el cuello y me empujo contra la pared y empezo a golpearme repetidas veces, esa invunerabilidad que se respira en los sueños se esfumo, no sentía dolor , mi cuerpo estaba paralizado en terror. Luego lo que recuerdo es mucha sangre en el suelo junto a mi cuerpo que empezaba a esparcirse hasta alcanzar los escalones inferiores, el ya no estaba. Recuerdo haber visto pasar a un par de sombras por el pasillo pero se alejaron asustadas asumo, yo, mirando el techo, trataba de levantarme sin fuerzas, y lo unico que atinaba a hacer es tocar la sangre del piso y mirar como se deslizaba por mis dedos. recuerdo que paso una niña que me miro con indiferencia y antes de irse dijo - eso te pasa por cabrito - y se alejo. Permaneci en el suelo por un buen tiempo sintiendo una enorme presion sobre mi cuerpo que me empujaba hacia el suelo. Siento la sangre en mi boca, siento los dientes de enfrente flojos pero no siento dolor, solo miedo y de pronto se acercan dos chicas sin rostro, casi identicas y me cubren con toallas. en todo momento estuve conciente que estaba en un sueño, pero por un segundo, mientras estaba ahi abajo pense que habia alterado la realidad, que despertaria en otro lugar y que todo seria diferente, que el que fue golpeado brutalmente habia sido yo y no otro chico. Finalmente despierto casi de inmediato, sin ese intervalo que nadie recuerda, sintiendo aun la presion como una bola encima mio, mis brazos no tienen fuerza, mis dientes de enfrente se sienten diferentes (pero no estan flojos) casi podria sentir la sangre en mis manos, levanto mi mano y siento la punta de mis dedos, que esta vez no tienen sangre. reviso con la mirada los muebles alrededor, nada ha cambiado, todo sigue igual, pero se que en algun nivel el terror quedo ahi, aunque haya sido un sueño y me levantare y seguire mi rutina como todos los dias sabiendo que pude haber hecho algo para evitar que alguien sienta ese terror.
martes, 23 de agosto de 2011
sábado, 2 de julio de 2011
colores
Cuando sueño en colores normalmente salta tu rostro. Sumergido en algunas fotos inmóviles, con una sonrisa congelada, todo esta sellado, todo cerrado.
martes, 21 de junio de 2011
Esta vez el viaje fue largo, pero cuando la puerta se abrio, estuve frente a un lugar rocoso y amplio, como en la cima de una montaña, como si la estacion del tren estuviera incrustada casi en la cima. estaba con un uniforme escolar y me vi convertido en un niño, la historia se hacia similar. hacia abajo habian andenes organizados como grandes escalones para llegar a la base de la montaña donde se veian niños corriendo por una especie de campo o patio. hacia mi mano derecha habia una especie de edificio viejo que suponia un camino hacia este lugar pero preferi saltar los andenes para llegar al patio, es extraño porque senti como si estuviera modificando una especie de guion. Una vez habiendo saltado cada nivel, llegue al patio de este colegio donde todos me miraron extrañados porque mi uniforme estaba sucio y lleno de tierra. Todos sabian donde ir pero yo no sabia que debia hacer, hasta que alguien me coge de la oreja y me lleva a la oficina de uno de los profesores. Habia llegado tarde y de una manera poco ortodoxa.
Me castigaron limpiando un salon, donde si guardaba silencio podia escuchar los sollozos de una niña en un salon contiguo. Luego de sucumbir ante la curiosidad, abri la puerta y encontre una niña sentada en una silla de ruedas. Su cabeza era desproporcionada.
Me castigaron limpiando un salon, donde si guardaba silencio podia escuchar los sollozos de una niña en un salon contiguo. Luego de sucumbir ante la curiosidad, abri la puerta y encontre una niña sentada en una silla de ruedas. Su cabeza era desproporcionada.
jueves, 2 de junio de 2011
En cada estación.
Para llegar al punto de encuentro del grupo de los oniricos espero en una plataforma elevada un tren que pasa cada cierto tiempo. Veo a lo lejos carteles que informan su itinerario pero los simbolos expuestos son a primera vista incomprensibles, pero de alguna manera doy por entendido el significado y planifico mi rutina. El tren en cada estacion abre las puertas y deja entrar el sol, entre cada estacion no hay sonidos ni luces que entren por las ventanas, solo un vacio que puedes observar desde la ventana que esta junto a tu asiento. Ya conozco el camino, se quienes entraran en cada estacion, inclusos algunos son del grupo de los oniricos pero permanezco interesado en algun libro con simbolos incomprensibles y me cuento una historia a mi mismo para entretenerme. Luego en un momento el tren empieza a descender lentamente y escuchas el golpeteo mecanico habitual de un tren con las vias, pese a que seguimos suspendidos en el vacio. Atravesamos una nube donde acaba la luz y entramos en la oscuridad absoluta de los tuneles. Las puertas se abren y entran mas pasajeros sin rostros, pero mi vista trata de mantenerse quieta en el libro de simbolos incomprenssibles hoja tras hoja asumiendo historias, los sujetos se paran frente a mi a esperar, como yo, que la puerta se abra en su respectiva estacion de destino.
jueves, 28 de abril de 2011
En el camino
Normalmente, el camino al punto de encuentro de los oníricos era un momento muy personal, de observación acerca de lo que fabricaba tu mente. Los sueños son interpretaciones de las realidades que observas y puntos de interés que se quedan en tu subconsciente, desde el detalle de un auto que viste en la mañana al ir a trabajar, hasta la escena de una película o serie de televisión. Nuestro interno espectador se impresiona con algunos detalles que después deja volar libre mezclandolo con su propio racionamiento plasmado en sueños. Esperaba el tren en la misma esquina tumultuosa cuando vi una sombra pasar frente a mi, se detuvo para hacerse clara y me sonrió. Recién estaba aprendiendo a interactuar con las personas del grupo de los oníricos, normalmente llegas por instinto propio pero es difícil diferenciar entre las imágenes que habitan tu subconsciente y las personas que lo comparten. La ultima vez que vi su sonrisa, ella estaba recostada en mi pecho jugando con mis cabellos, y esta vez se ofreció amablemente a acompañarme en mi tren al punto de encuentro.
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